La falta de cultura de cuidado y conservación del entorno, el poco cuidado de sí mismo y del otro por parte de los estudiantes del colegio Ramón de Zubiría IED, evidenciada en la cantidad de residuos arrojados en las instalaciones del colegio, en el daño ocasionado a los jardines por mal uso que los estudiantes les han dado, en la destrucción de las materas y plantas ornamentales colocadas en los pasillos, en el desperdicio de agua y acumulación de basuras en las fuentes para beber de uso de los y las estudiantes, en el despilfarro en el consumo diario de agua, en el depósito de residuos en los bebederos por estudiantes contaminando este líquido lo cual puede causar trastornos y enfermedades como diarrea; en la cantidad de escritos con letreros de mal gusto, que deterioran la parte física del colegio, le dan mal aspecto y manifiestan la poca cultura de algunos estudiantes que dañan puertas, paredes y señalizaciones; en el desperdicio de materiales como papel, cartón, cartulina etc.; en las continuas agresiones físicas y verbales entre estudiantes, en las amenazas e intimidación, en los hurtos, en las agresiones verbales a docentes, en el mal manejo dado a los refrigerios escolares.
La acumulación de basuras provoca la eliminación
de las plantas y por ende daña el
equilibrio natural del cual éstas son responsables en gran medida, dado que hay
disminución considerable de oxigeno, de agua
y de alimento.
Las basuras arrojadas al piso de las
instalaciones del colegio desmejoran la calidad de vida de la comunidad
educativa por contaminación del aire debido a los microorganismos que se
esparcen por la descomposición de comidas contenidas en estos empaques, además presentan alto riesgo de
accidentalidad al convertirse la basura del piso en obstáculo para el libre
tránsito de las personas, las agresiones físicas y verbales dañan el adecuado
ambiente de aprendizaje y causan deserción escolar.
Las anteriores situaciones permiten
inferir que a los estudiantes de la
institución les falta mayor concienciación ecológica y educación
básica a nivel ambiental, necesarias para el desarrollo de actitudes y valores
encaminados al cuidado de sí mismo, del otro y al cuidado, protección y
restauración del entorno.
La sumatoria de
los mencionados factores hace necesario plantear una estrategia de formación en
valores, de forma lúdica y recreativa,
que propicie que los estudiantes comprendan y conozcan la problemática ambiental y
adquieran conocimientos, valores y habilidades prácticas para participar e incidir,
en forma responsable y eficaz, en la prevención y solución de problemas convivenciales y ambientales, con
trascendencia a la familia, a la
comunidad educativa y al entorno social.
Los retos más significativos está trabajando en el área
ambiental son:
1. El
manejo de residuos sólidos:
Debido a la falta de un lugar destinado para el
almacenamiento de los desechos sólidos del refrigerio, no se ha podido comenzar
con el acopio de estos materiales, para su posterior reciclaje. A nivel
logístico, se presentan inconvenientes con los tiempos (de clase), con los
recursos (agua), y con los espacios(los baños) que se requieren para que los
plásticos del refrigerio sean adecuados para reciclarse. Es importante aclarar
que al estar en contacto con material orgánico (alimentos), los plásticos deben
ser limpiados de residuos orgánicos con el fin de evitar el crecimiento de
microorganismos, lo cual implica la
utilización de detergentes, agua, y toallas o papel para secar. Debido a
experiencias previas, al pedirle a los acudientes que realicen este proceso de
limpieza en casa con sus hijos, muchos se resisten a llevar a cabo estos
procesos en sus hogares, ya que implica el gasto de recursos; y cuestionan la
finalidad de esta colaboración, ya que no pueden obtener un beneficio económico
de esta actividad y se preguntan que se va a hacer con el enorme volumen diario
de estos residuos y con su posible uso económico por parte del colegio. Por
otra parte al recoger y almacenar estos materiales es casi imposible no pensar
en su potencial económico, sin embargo hay que recordar que a los docentes por
ley se nos prohíbe participar en cualquier tipo de actividad económica que se
pueda generar con estos materiales ya que a final de cuentas estos materiales
vienen de recursos públicos. Por lo tanto por el momento la disposición de
estos materiales corre bajo la responsabilidad de la empresa que presta el
servicio de aseo.
2. El
cuidado del recurso hídrico:
Las instalaciones sanitarias de la Sede B, cuentan
con llaves de presión que son de difícil manejo para los estudiantes, ya que
requieren mucha fuerza para suministrar el agua, por lo tanto los estudiantes
encuentran dificultades en su adecuado manejo, generando desperdicio del
líquido. Otro problema que se evidencia es que durante varios días en los baños
no hay agua en los orinales e inodoros, por lo tanto, estos se convierten en
lugares fétidos donde por obligación los estudiantes deben recurrir para
satisfacer sus funciones de eliminación de desechos. Es importante mencionar
que los baños son insuficientes para la cantidad de estudiantes que están
matriculados en la Sede, 24 instalaciones sanitarias entre orinales e inodoros
en toda la Sede B, para un total en la jornada tarde de 746; por lo tanto en
promedio, cada instalación sanitaria debe servir para 31,08 estudiantes.
Al trasladarse la primaria a la nueva Sede B, se
logró por iniciativa del Docente Esteban Sierra Casas, la colocación de varias
materas con el fin de embellecer la Sede, lamentablemente el clima y las
características propias de las plantas, han generado un decaimiento de estas
plantas. Se probó con especies aromáticas pero lamentablemente el resultado fue
el mismo.


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